Todo comenzó en el 2002, cuando Trisha Pacholski, VP de Snell Real Estate, me alerto que algunos niños de Los Cabos con Leucemia necesitaban ayuda. La Fundación Make-A-Wish ha estado muy cerca de mi corazón durante muchos años, y yo intento hacer lo que pueda para ayudar a niños que sufren enfermedades devastadoras.
El primer reto era ver si podíamos tratar a los niños, si pudiéramos conseguir llevarlos a Dakota del Sur. Dr Marwan Hanna, uno de los oncólogos pediátricos más importantes del área, es un amigo cercano. Le preguntamos si los podría atender y dijo, "absolutamente, sólo consigan que lleguen hasta aquí!"
Obtener visas para los niños mexicanos y sus familias resultó ser algo muy difícil y tomaba mucho tiempo. De hecho, los primeros tres niños que planeamos tratar, fallecieron esperando sus visas. Como resultado de esto trabajamos con el Consulado Estadounidense en Los Cabos y en Tijuana para establecer un sistema para hacer los trámites más rápidos y sencillos para niños enfermos y sus familias. Mike Houston, Agente del Consulado Estadounidense, ha sido un apoyo enorme para obtener las visas para ellos.
Monte Ford, un buen amigo y ejecutivo de American Airlines, también disfruta de pasar tiempo en Los Cabos. Hablamos con Monte, y como resultado, American Airlines ha proporcionado la transportación aérea para todos los niños y sus familias que hemos ayudado.
El Hospital Avera McKennan & Centro de Salud Universitario en Sioux Falls generosamente aceptaron tratar a los niños. Fred Slunecka, Presidente y CEO, adopto el concepto por ser congruente con la misión de Avera McKennan y la red de Avera.
A través del cuidado genuino y la generosidad excepcional de nuestros socios y organizaciones que nos apoyan, vidas de niños han sido salvadas y mejoradas. Y las uniones y alianzas que han surgido gracias a este proyecto son muy notables.
Nuestro más profundo agradecimiento a todas las personas que han trabajado con Los Cabos Children's Foundation. Si aún no te has involucrado con la Fundación, me gustaría hacerte una invitación personal para que conozcas más de nosotros y te conviertas en parte de nuestra familia. Sera una de las cosas más significativas y recompensantes que pudieras hacer!
Sinceramente,
Thomas P. Walsh, Sr.

Nuestro compromiso con os Cabos Children's Foundation comenzó cuando Tom Walsh se puso en contacto con nosotros a través de la Iglesia Católica de Nuestra Señora de Guadalupe en Sioux Falls, Dakota del Sur. Se preguntó si nuestra familia podría hospedar a un niño de siete años de edad con leucemia [Carlitos] y su madre Elva. Carlitos vivía en Los Cabos, Baja California Sur en México, pero recibiría tratamiento en el hospital Avera McKennan Avera McKennan en Sioux Falls y la familia se quedaría con nosotros por algunas semanas. Estuvimos de acuerdo de inmediato.
Resultó que Carlitos estaba luchando con más cosas que la leucemia. También estaba luchando contra una infección fúngica grave y fuera de control, la cual es un efecto secundario común de la quimioterapia. Esta infección no fue detectada y tratada a tiempo hasta que llegó en Sioux Falls, debido a la falta de equipo y médicos especialistas en el área de Los Cabos.
A pesar de que la zona de Los Cabos está bien desarrollada y durante años ha sido considerado un destino de clase mundial para vacacionistas, es todavía muy remoto médicamente. Recursos y personal suficientes para hacer frente a graves enfermedades pediátricas no están disponibles.

Mi familia estaba ansiosa de conocer a Carlitos y a su mamá Elva, a pesar de que no hablábamos Español y que ellos no hablaban Inglés. Durante los primeros diez días que estuvo en el hospital, yo estaba al lado de Elva. Yo sabía que tan estaba enfermo estaba Carlitos y no me podía imaginar estar en un país extraño, tratando de entender otro idioma, sabiendo que mi hijo podría morir tan lejos de casa... En poco tiempo toda mi familia aprendió a hablar Español, y aún lo hablamos con fluidez en la actualidad.
Finalmente, el padre y hermano de Carlitos vinieron a Sioux Fallas a estar con ellos. Durante este tiempo, Jon Madland donó una casa en Sioux Falls, donde Carlos y su familia pudieron vivir. Se le llamo "Casa de Carlitos" en honor de Carlos, la casa fue decorada y amueblada con ayuda de voluntarios y donaciones. Hoy en día, la "Casa de Carlitos" proporciona alojamiento para los niños y sus familias de Los Cabos que reciben atención médica en Sioux Falls.
Pasaron los meses y Carlitos se estaba recuperando muy bien de su infección por fúngica, sin signos de leucemia. Tenía que ser observados de cerca por el próximo año, así que no podía regresar a México, pero pudo asistir a la escuela.
Desafortunadamente, a principios de Septiembre Carlitos tuvo una recaída. No había nada más que se podía hacer. Carlitos y su familia regresaron a México con Tom Walsh el 6 de septiembre. Gracias a la generosidad de una pareja de Sioux Falls, Paul y Shirley Cink, tuve la oportunidad de ir a México. Con la ayuda de Avera McKennan Hospital, Nuestra Señora de Guadalupe, y el Dr. Marwan Hanna y la enfermera Pat Simmons, Carlitos no tenía dolor.
Carlitos murió el 6 de Octubre de 2003, en su casa y en su cama. El Padre Luis Mesa fue desde Dakota del Sur para su funeral. El espíritu de Carlitos y la profundidad de su comprensión por la vida eran muy profundos para un niño de siete años de edad. Aunque él no lo sabía, Carlitos se estaba entregando para a abrir las puertas para todos los niños que le han seguido. El inspiró a todos aquellos a los que le conocimos para ayudar a los niños necesitados de Los Cabos.



